Las olimpiadas de invierno… donde está la nieve? Y de donde salió tanta gente??? 

Despues de 2 semanas en Vancouver aun no sentía que me estaba adaptando, llovía casi todos los días y aun hacia mucho frio, algo así como 3 grados a medio día; llegue un sábado y el lunes ya estaba en la escuela, no creía que el camión estuviera a tiempo así que me fui un poco tarde, cuando estaba cruzando la avenida el camión paso a tiempo, pensé que iba a esperar por lo menos media hora hasta que me di cuenta que pasaba cada 15 minutos, el primer día en la escuela fue un desorden, nunca encontré mi salón y me la pase dando de vueltas tratando de encontrar el edificio C salón 114, como buen mexicano pensé que despues de pasar el TOEFL en México iba a llegar aquí y todo mundo me iba a entender, grave error, me costó muchísimo trabajo que me pudieran entender, uno de los grandes errores que tenemos es que pensamos que si vamos a Harmon Hall o Interlingua ya hablamos inglés y eso no es del todo cierto, aprender inglés en México tiene una gran desventaja: nadie en realidad habla inglés despues de salir de clase y el aprendizaje es muy limitado, y peor aún, no lo vuelves a practicar hasta la siguiente vez que vas y se te olvida por completo lo que aprendiste, no tengo nada en contra de las escuelas de inglés en México, el único problema que les veo es que nosotros mismos no aprovechamos lo que nos ensenan y no estamos obligados a practicarlo porque vivimos en México y todo es español, fuera de la escuela no practicamos en lo más mínimo y por eso toma tanto tiempo llegar a un nivel alto.

Me pase todo el día tratando de comunicarme en ingles con algunos de los estudiantes y al principio fue difícil, despues de unos días comenzó a ser más fácil, y como no, todo el día veía, escuchaba y hasta compraba en inglés, esa era la gran diferencia; no había otro tema en la cafetería que no fueran las olimpiadas de invierno, había escuchado acerca de eso en México, inclusive recuerdo que las pasaban por televisión, creía que eran unas olimpiadas pero en chiquito y no muy interesantes; entre menos días faltaban para la inauguración me di cuenta que era un evento enorme, de la misma magnitud que las olimpiadas normales y con muchísima gente involucrada, llegue un 30 de enero y había gente en las calles pero nada del otro mundo, 3 días antes de la inauguración de la nada las calles se llenaron como central de abasto a las 6 de la mañana, había gente de todos lados pero especialmente europeos y de países que son potencia mundial en deportes de invierno como Australia, aunque no lo crean, Australia tiene muy buenos deportistas de invierno, y ni se diga de los asiáticos, chinos, japoneses y coreanos son una potencia también.

Un día me levante y por todos lados habían noticias sobre los juegos olímpicos de invierno en Vancouver, todo era preparativos y emoción excepto una cosa: No había suficiente nieve!!!, como referencia les puedo platicar que Vancouver es la ciudad que tiene el clima más estable en todo Canadá, es decir ni frio extremo ni calor, los inviernos en Vancouver suelen ser de no menos de -8 grados cuando es muy frio, comparado con ciudades como Calgary, Edmonton, Toronto o Montreal con temperaturas de -30 no es tan fría, en los veranos estas mismas ciudades pueden alcanzar cerca de 40 grados, mientras que en Vancouver no es más de 28 a 30. El problema principal que Vancouver tuvo para las olimpiadas de invierno fue que no nevó lo suficiente de diciembre a febrero, se pensó de todo, desde máquinas para hacer hielo hasta traer la nieve de otros lados en camiones o tren, era increíble como una semana antes todos los canadienses se tronaban los dedos de la preocupación, finalmente unos días antes hubo nieve pero solo en las montañas, yo nunca vi nieve en Vancouver hasta este diciembre pasado.

Unos días antes de la inauguración de las olimpiadas vi que la antorcha olímpica iba a pasar justo enfrente de mi casa, ese día me levante temprano y con mis roomies nos fuimos a la avenida a esperar, hicieron un desfile y todo un evento, todos los vecinos salieron con sus banderas para festejar que la antorcha estaba pasando por nuestra avenida, me toco estar a menos de u metro de donde paso la persona que la llevaba, valió la pena completamente esperar, en pocos días de vivir en Vancouver ya estaba más emocionado que los canadienses esperando la inauguración. Absolutamente todo estaba tapizado de publicidad sobre las olimpiadas, el día de la inauguración recuerdo que mejor me quede en centro con mis amigos esperando para ver la inauguración en Robson square, fue una experiencia que jamás voy a olvidar, aun y cuando no estábamos adentro del estadio, la gente hizo el ambiente y la atmosfera tal y como si estuviéramos adentro, ese día regrese a mi casa cerca de las 2 am y aun así fue contra mi voluntad, yo me quería quedar toda la noche si hubiese podido pero al día siguiente empezaban mis prácticas profesionales así que no podía quedar mal.

Una de las cosas que más me llamo la atención conforme pasaron los días fue la cantidad de mexicanos que viven y estudian en Vancouver, somos muchísimos, desde aquellos que ya llevan un tiempo aquí hasta los que vienen a estudiar inglés o de intercambio, el día de la inauguración todos llevaban banderas de sus países, fue increíble ver cuantas banderas mexicanas vi, fue muy agradable saber que a pesar de todo lo que está sucediendo en México aún nos tienen en un excelente concepto, al platicar con algunas personas y cuando sabían que era Mexicano les daba gusto y me preguntaban muchas cosas sobre México, desde las veces que han ido a Cancún o alguna otra playa hasta saber el porqué de tanta violencia; para ser honesto yo llegue a pensar que el concepto de México en el mundo estaba hecho trizas pero me di cuenta que no está así del todo, en el mundo los mexicanos son respetados por 2 cosas: por trabajar duro y por ser amigables, durante el tiempo que duro las olimpiadas me convencí que si bien México es visto como peligroso, los mexicanos somos bien recibidos, especialmente en países como Canadá, aquí me he encontrado con personas amables, honestas y ordenadas, la regla aquí es fácil, si trabajas te va bien y tienes un nivel de vida muy decente, comparado con México, no importa tanto si ganas el salario mínimo, si eres trabajador y das lo mejor de ti la gente aquí te aprecia y te ayuda.

Hasta aquí por hoy, en la siguiente entrada del blog, me quedo otro rato o me regreso?, la decisión que cambio mi vida.