Me quedo otro rato o me regreso?

 Después de quedarme sorprendido por la magnitud de las olimpiadas y haber disfrutado de mis primeros meses en Vancouver, llegó el momento de ir pensando en mi regreso, originalmente tenía pensado hacer mis prácticas profesionales de febrero a mayo y regresarme a la universidad en verano, durante días estuve meditando si valía la pena quedarme unos meses más ya que sentía que no había aprovechado el hecho de que tuviera una visa de trabajo, había concluido mis prácticas profesionales pero tenía la inquietud de trabajar en otro lugar, en donde pagaran por hora y donde tuviera una experiencia real, fuera de una oficina, en mis prácticas profesionales solamente me pagaron una cantidad simbólica, lo suficiente para pagar el pase mensual del transporte y comer de vez en cuando cerca, sentí que debía aprovechar que ya estaba en Canadá y sabía que el quedarme un par de meses mas no iba a afectar mucho mis planes a futuro;  despues de platicarlo con mi familia decidí comenzar a buscar trabajo, fue un poco difícil, no tenía ni la más mínima idea de cómo funcionaba el mercado laboral, me pase una semana recorriendo centros comerciales y tiendas buscando algún letrero que dijera que en esas tiendas estaban contratando, fue frustrante, encontré solamente 2 tiendas  y ahí solamente recibieron mi currículum sin decir más, sabía que era muy difícil que en cualquiera de esas tiendas me hablaran y así fue, nunca marcaron.

Mis roomies me habían mencionado sobre un sitio llamado craigslist donde se anunciaba de todo, desde oferta de empleo hasta comprar cosas nuevas y usadas, me costó un poco de trabajo entender como buscar pero al final le entendí, ese sitio de internet era excelente, había muchas trabajos disponibles y decidía aplicar a todos los que tenía posibilidades y el perfil que buscaban, pensé que en un par de días a más tardar comenzarían a llamar de todos o de al menos unos 3, nuevamente me desanimé ya que pasaron 3, 4, 5 días y nadie llamo, pensé seriamente que me iba a regresar a México sin haber trabajado por lo menos un mes y aprender de otro tipo de cultura y ambiente laboral; un domingo seguí mandando currículums a todos los lugares veía en la página, inclusive a varios en donde no tenía experiencia ni conocimientos, entre ellos a restaurantes, desde lava platos hasta chef, pensé que si podía prepararme el desayuno en la mañana y me gustaba cocinar podía fácilmente trabajar ahí, en la tarde sonó mi teléfono, despues de semanas enteras buscando trabajo donde fuera por fin alguien me llamaba, el problema era que no recordaba exactamente el trabajo al que había aplicado ya que había mandado muchos mails en las semanas anteriores; lo más que supe del trabajo es que era en un restaurante y querían entrevistarme, me llene de nervios ya que era mi primera entrevista de trabajo formal y era en el extranjero, la diferencia con las prácticas profesionales era que este era un trabajo de verdad, en las prácticas profesionales sabía que si no me aceptaban la empresa con la que mi universidad tenia convenio me debían buscar otras, además de que aquí estaba compitiendo contra alguien más, no era el único.

 Llegué al restaurante y pregunte por la chef, despues de esperar unos minutos salió de la cocina y me comenzó a entrevistar, cuando me explico de que se trataba el trabajo me sorprendí, era de ayudante de cocina, mi trabajo básicamente era cortar vegetales, preparar algunas cosas, mantener la cocina limpia y muchas de las veces operar la máquina que lava los platos, me advirtieron que esa era la tarea principal: lavar los platos, para ser honesto estuve a punto de dar las gracias y salirme, durante toda mi vida estuve acostumbrado a vivir cómodamente y hacer un trabajo de estos para mí era como retroceder en mi desarrollo personal; en mi universidad a todos los alumnos nos metieron en la cabeza que cuando saliéramos de la universidad tendríamos una educación que nos daría ventajas sobre otras personas, para  aspirar a algo como un puesto gerencial por lo menos; al final de la entrevista no me dieron tiempo para pensarlo y me dijeron que querían que comenzara a trabajar en la tarde de ese mismo día, pensé que era solamente por un par de meses y que me ayudaría a tener dinero extra para cuando regresara a México así que acepté, me presente ese día a trabajar y a partir de ahí aprendí que no hay trabajo sencillo por más pequeño que sea.

En la próxima entrada del blog, MI primera experiencia laboral en Canadá, los líderes se forman desde abajo.